MORTERO PROYECTADO   VS    TARRAJEO TRADICIONAL
El material viene premezclado, un producto industrializado con materiales de calidad y una dosificación con respaldo técnico. El material se mezcla en obra, el operario debe dosificar y preparar su propio material no asegurando la dosificación ni la calidad de los agregados.
El material viene embolsado y se acomoda en palets de forma  ordenada y cerca al área de trabajo El material viene suelto, el volquete vierte al piso los agregados contaminándolos y generando desperdicio.
El mortero es vertido en seco a la máquina, la preparación es automática, para su proyectado húmedo de manera directa sobre el paramento, ahorrando tiempo y personal. El material debe ser preparado en trompo o a mano en batea, luego trasladado hasta el lugar de trabajo invirtiendo tiempo y personal.
La máquina operando desde un solo lugar, logra intervenir áreas a gran distancia (30 m radio aprox. y 3 pisos de altura) Varios operarios deben distribuirse en un área para lograr un mediano alcance.
Con una máquina y dos operarios se logra un mayor avance de hasta 300 m2 diarios en llenado, reemplazando el pañeteo. Los operarios aumentan su rendimiento dedicándose únicamente al enlucido. En el tarrajeo tradicional un operario más su ayudante logra un rendimiento de hasta 14 m2 diarios en pared y 10 m2 en cielo raso.
Se logra ahorro de material ya que con estel sistema se genera menos desperdicio. Mayor gasto de material, muchas veces la preparación a mano del mortero no asegura una buena adherencia.